13/11/2014 - 28/11/2014

    Competición de Preparaciones TFC Build-Off

    VOTA POR TU GANADOR Y DESCUBRE MÁS DETALLES

    La idea de enfrentar a dos equipos en una competición de preparaciones siempre da como resultado unas motos imponentes. Además, si los equipos están formados por voluntarios de la fábrica de Triumph y se les encarga diseñar y construir la Bonneville definitiva, podíamos dar por sentado que la rivalidad iba a ser encarnizada.

    En mayo de 2014 invitamos a un grupo de voluntarios a crear dos equipos para una competición de personalización en conmemoración a la legendaria Bonneville. Ya que la Bonneville es la primera elección de muchos constructores del panorama custom y es la base de innumerables proyectos en todo el mundo, el reto estaba claro: aplicar el talento interno, experiencia, conocimientos, habilidad y pasión para crear dos Bonneville que no dejasen indiferente a nadie.

    A cada equipo se le entregó una Bonneville nueva como base para hacer realidad su sueño y se estableció que ambas motos deberían presentarse en Milán el 4 de noviembre de 2014. El equipo ganador será el que vosotros elijáis: el que más veces se comparta en Facebook antes del Salón de Birmingham “Motorcycle Live”, el 26 de noviembre de 2014.

    Bienvenidos a la competición de preparaciones TFC (Triumph Factory Custom).

    TFC1 - Bobber

    “Bobber” es una palabra que evoca en el acto líneas puras, un equipamiento mínimo y una sensación de conducción intensa y sin edulcorar. Para el equipo TFC1, ese era el camino a seguir. Pero una bobber tradicional no era suficiente. La aspiración del equipo era tomar la esencia de una bobber y llevarla hasta el límite.

    Un chasis rígido de doble tubo con basculante monobrazo, una suspensión delantera con horquilla Fox Factory ajustable desde el manillar y un motor con los cilindros invertidos y el resto del interior totalmente modificado. Éstos son sólo tres ejemplos del increíble trabajo de ingeniería que ha incorporado el equipo a la TFC1 - Bobber.

    Con unas líneas bajas y sinuosas, la Bobber requiere un buen rato observando todos sus detalles y soluciones: la horquilla de brazos rígidos está completamente rediseñada para eliminar los problemas habituales de mala maniobrabilidad y poca amortiguación, mientras que la pinza de freno delantera de cuatro pistones se combina con la rueda de radios para conformar un híbrido entre modernidad y clasicismo.

    El impresionante tren trasero rígido es una obra de ingeniería en sí misma y el motor con los cilindros invertidos cuenta con toberas a medida en la admisión de aire para que el elegante y sencillo escape discurra hacia atrás definiendo las líneas traseras de la máquina.

    Si nos acercamos más, descubrimos que las uniones de los elementos estructurales del chasis se han realizado sin soldaduras y que las líneas minimalistas se refuerzan con las luces LED Radianz integradas en el asiento.

    Pero esta obsesión por los detalles es aún más evidente en aquellos elementos que no se ven. Uno de los retos de personalizar una moto actual era la abundante electrónica a integrar en el proyecto. La idea inicial de desterrar el sistema de inyección electrónica de serie y volver a los carburadores no encajaba en la idea de crear la Bonneville contemporánea definitiva, así que el equipo optó por usar el depósito de la Bonneville del 69 que se exportaba a EE.UU. Este depósito está dividido en dos: una mitad aloja en su interior todos los componentes eléctricos y la otra mitad, el combustible. Los escapes también han recibido la debida atención, con un sistema de construcción de doble pared que permite mantener el acabado cepillado sin que se decolore por calentamiento.

    La TFC1 - Bobber es una Bonneville que conmemora la tradición de Triumph a la vez que exhibe una notable dosis artística de personalización contemporánea.

    TFC 2 - Scrambler

    Los orígenes de las Desert Sleds, las Flat Trackers y las Scramblers se combinan en el ADN de lo que es una auténtica Scrambler. Y ésta fue la idea adoptada por el equipo TCF2. Su interpretación de la Scrambler debería convertirse en la expresión moderna de su ansia de prestaciones, maniobrabilidad y capacidad off-road: la madre de todas las Scrambler.

    Nada más desembalar la Bonneville que serviría de base para la preparación, el equipo definió como línea básica de actuación la máxima de bajar el peso y aumentar la potencia. Comenzaron por centrarse en el chasis, reemplazando el de acero de origen por otro a medida de aluminio y titanio con una agresiva geometría y una contundente presencia. El chasis actúa como un conducto que oculta componentes como el cableado y el varillaje del acelerador, se complementa con un exquisito subchasis de titanio soldado a mano en la fábrica y pulido a chorro para disimular las soldaduras. La guinda del hermoso y minimalista chasis es una pequeña licencia en esa obsesión por bajar el peso: el basculante de la Speed Triple, que aunque es más pesado que el de serie, se ha invertido y se le ha aplicado un acabado perfecto para realzar su imagen y hacer una clara referencia a su linaje Triumph. Con este basculante se incorporó también un solo amortiguador trasero, acercando así la moto a la idea original de una moto de cross moderna. Los colaboradores de Nitron Racing Systems crearon un amortiguador trasero perfectamente adaptado y una horquilla delantera a medida.

    El elegante y agresivo aplomo de la Scrambler se hace aún más patente con el depósito fabricado al 100% en fibra de carbono, al igual que el resto de tapas y el soporte de la batería. El nuevo depósito pesa menos de un tercio de lo que pesaba el depósito original y respalda en gran medida el mantra original: menos peso, más potencia.

    Ahora que la Scrambler pesaba bastante menos que la moto de base, el equipo centró su atención en el segundo objetivo: subir la potencia. La culata se rebajó y se rediseñaron las bocas, para añadir unas válvulas más grandes y los cuerpos de mariposas de la Daytona junto con unas toberas de admisión de aluminio. Buscando rebañar más potencia del motor bicilíndrico, el equipo diseñó un árbol de levas de gran recorrido, más cercano al de la Daytona. Todos los cálculos indican que estas modificaciones aumentan la potencia del motor en un 25% para estar a la altura de la nueva parte ciclo.

    Para que todo este trabajo de laboratorio se transmita de forma eficiente al terreno, la Scrambler calza unas llantas Kineo de 17 pulgadas con neumáticos de sección 130 delante y 180 detrás. ¿Por qué una rueda delantera de 17 pulgadas? Bueno, el equipo pensó que la idea de montar unas cubiertas superadherentes convertirían a esta Scrambler en una máquina devora-pistas al estilo Supermoto, que no está nada mal.

    La TFC2 - Scrambler tiene un lema claro: Más potencia. Menos peso.

    ¿Cuál es la Bonneville definitiva?

    La TFC1 - Bobber y la TFC2 - Scrambler se han creado a base de horas de pericia, conocimientos, desafío y pasión. Ambas representan la punta de lanza del diseño basado en las Bonneville. ¿Cuál ganará?

    Visita Competición de Preparaciones TFC Build-Off y comparte en las redes sociales la moto que más te guste. El equipo más votado antes del miércoles 26 de noviembre a las 9 de la mañana será el ganador.